La piel del bebé es hasta cinco veces más fina que la de un adulto y su barrera protectora aún está formándose. Con el calor, el sudor y los cambios de temperatura, irritaciones y rojeces están a la orden del día. La buena noticia: con una rutina sencilla se pueden prevenir casi todas.
Rutina básica de primavera-verano
- Higiene suave: geles y champús específicos para bebé, sin perfumes agresivos, y baños cortos con agua tibia.
- Hidratación diaria: una crema hidratante corporal después del baño mantiene la barrera cutánea fuerte.
- Culito protegido: cambios frecuentes de pañal y crema de pañal con óxido de zinc en cada cambio si hay tendencia a irritaciones.
"La piel de tu bebé no necesita más productos: necesita los productos adecuados."
¿Y el sol?
Los menores de 6 meses no deben exponerse al sol de forma directa. A partir de esa edad, sombra, ropa ligera de manga larga, gorro y fotoprotector pediátrico SPF 50+ en las zonas expuestas. Evita las horas centrales del día, sobre todo en los meses de más calor.
¿Piel atópica?
Si tu bebé tiene piel atópica, el calor puede desencadenar brotes. En tienda te asesoramos sobre las gamas específicas (emolientes, baños sin jabón) y te ayudamos a distinguir cuándo basta con cuidado diario y cuándo conviene consultar al pediatra.
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